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11 de julio de 2010

Mundial FIFA 2010: Las reglas del juego.

El historiador Leonardo Agudelo, docente universitario e investigador del grupo de trabajo “Derecho Ciudadano a la Información” nos presenta una reflexión sobre la influencia de los contratos publicitarios en la copa mundial de fútbol.


Por: Leonardo Agudelo Velásquez

Un ejemplo del poder de la T.V. y de los intereses corporativos capaces de mover millones alrededor de ella si las posibilidades de ganancia así lo ameritan se esta viviendo por estos días con el mundial de fútbol de Sudáfrica organizado por la FIFA, que cada vez parece estar concentrado su liderazgo y energías organizativas en el aspecto comercial de la justa futbolística y no es para menos las cifras que están dispuestos a gastar los grandes anunciantes en el evento —alrededor de 57 millones de Euros para ser “Patrocinador Oficial” del campeonato como los ha desembolsado Adidas, Coca-Cola, Emirates, Hyundai, Sony y Visa—, donde el gigante de la electrónica casera Sony, ha utilizado el evento como plataforma para el lanzamiento de su última tecnología de imagen: televisores en tercera dimensión. Ad portas del mundial la venta de televisores en los cinco continentes se elevan.

El gran poder de la FIFA no está ahora en la otrora “poesía escrita con los pues”, sino en el manejo de los derecho de imagen del certamen y para ello un activo grupo de abogados y lobbistas corre sobre el asfalto, para asegurar que hasta el último céntimo de los pagos por publicidad permitan a los privilegiados anunciantes gozar de la exclusividad de su marca los 30 días que dura el mundial sobre la audiencia televisiva calculada en 30.000 millones de personas, cinco veces los habitantes del planeta. —en promedio cada habitantes del planeta observara cinco partidos—.

Este mundial está pasando así, de convertirse en un evento deportivo, en un evento televisivo capaz de modelar la identidad de un auditorio semejante al de cinco planetas con una población del tamaño de la población de la Tierra, y es por ello que los grandes anunciantes aterrizan en la sede de la FIFA llevando sus pesadas chequeras. Los gustos del público televisivo van mutando a medida que la pirámide de equipos participantes se va estrechando, las multitudes son variables nos recuerda Maquiavelo, y el por ello que la tele-audiencia abandona por el balón en la cancha, su identidad nacional para ir acercándose al equipo de sus afectos. Sirva para explicar esto el siguiente silogismo:

“Colombia no clasifico al Mundial”
Los colombianos son aficionados al fútbol
Los colombianos verán el mundial de Sudáfrica 2010.

En ese momento cada colombiano que guste del buen fútbol que destila el mundial tomara mentalmente la divisa de sus afectos. Los afectos de un aficionado pueden metamorfosearse a lo largo del mes de mundial cuando menos unas cinco veces, todo por la pasión que no reconoce idiomas de una pelota rodando por el césped, al impulso de 22 jugadores.

Es por ello el inmenso interés que despierta en las grandes firmas anunciar su publicidad en el mundial de fútbol. No existe otro evento y otra organización como la FIFA que ofrezca otro potencial de audiencia televisiva semejante que permita al poder corporativo focalizar una marca comercial de forma tan intensa.

El nivel de ventas de gigantes corporativos como Nike, Coca Cola, Budweiser, Fly Emirate, Sony, ascienda en un año fácilmente a cientos de millones de Euros y ello es directamente proporcional a la manera como su marca flote en la mente del consumidor y la mejor industria para manejar el imaginario colectivo, es desde hace varias décadas la televisión, de ahí el interés en la inversión en publicidad televisiva y para ello el evento de la FIFA parece cumplir a la perfección con la leyes de la publicidad una gran audiencia sedienta de la pasión del fútbol, donde se pueda insertar el logo de una marca comercial en su imaginario— como los tres segundos con la imagen de Coca – Cola, que flota en la pantalla cuando se repite el gol acabado de anotar. Los 57 millones de euros del exclusivo club de anunciantes, garantizan que la única galaxia posible de marcas en un estadio donde se juegue un partido del mundial Sudáfrica les pertenecerá totalmente.

Por ello la FIFA recibe del privilegiado club de Patrocinadores Oficiales y de otro menor llamados “Patrocinadores de la Copa Mundial”, donde se acomodan marcas como Budweiser, Castrol, Continental, McDonald's y por la venta de los derechos de imagen televisiva en total la suma de 2640 millones de dólares. Un 30% más de lo que se embolso en el pasado mundial de Alemania 2006. La publicidad y los derechos de imagen son la mina de oro de la FIFA —conservándose la analogía de Sudáfrica como uno de los mayores productores mundiales de oro, con la del mundial de fútbol celebrado en su territorio—, y para que el oro siga fluyendo a sus arcas la FIFA está dispuesta a utilizar todo el tonelaje de su influencia. En los partidos del mundial Sudáfrica 2010, es fácil ver como un grupo de personas vestidas de verde y amarillo, cuida celosamente al cuerpo de prensa que no ha pagado los altos costos para tomar imágenes, no utilicen sus cámaras de video o fotografía, llegando al punto de expulsar a algún camarógrafo o fotógrafo de este grupo en el momento cuando encienda su cámara.1 Pero esta prohibición llega mas allá de los estadios: La red social You Tube, bloquea todos los videos subidos a su página que tengan que ver con partidos del mundial Sudáfrica, si el usuario no exhibe el recibo de pago a la FIFA para la difusión de imágenes. En lo tocante al mundial la FIFA se convierte así en amo y señor del ciber- espacio y de las ondas electromagnéticas, un poder tal que hacer ver como un principiante a Darth Vader el maléfico centro gravitatoria de la saga Star Wars y a su estrella de la muerte como un inocente juguete.

La cima que escalo la FIFA en este mundial para preservar su galáctico imperio comercial, fue la expulsión del estadio de 36 bellas mujeres holandesas, dos de las jóvenes retenidas por autoridades sudafricanas y sus pasaportes decomisados el 14 de junio2, mientras se jugaba el partido Holanda – Dinamarca. Su pecado: vestir el color naranja, el mismo que porta el 99% de los seguidores de la “Naranja mecánica”, color habitual de su selección y símbolo utilizado por la FIFA en el mundial España 92: Naranjito. Al considerar que ese atractivo grupo en las graderías del estadio afectaba la exclusividad ofrecida a la cervecera Budweiser, miembro del exclusivo club denominado: “Patrocinador Oficial”, pues el electrizante naranja sobre los bellos cuerpos de las mujeres, era semejante al color distintivo de la marca de cerveza holandesa Bavaria, competidor europeo de Bud.3

El tamaño de la inversión publicitaria y de T.V. parece no solo estar llevando a la FIFA a detentar una imagen de avaricia corporativa, semejante a la de una compañía petrolera o de armamento, sino que está produciendo un fenómeno: la capacidad del fútbol de acelerar los corazones de los habitantes del planeta está disminuyendo: la elite de jugadores que concurren al certamen recibe la parte más sustanciosa de sus ingresos no por su trabajo en la cancha sino por ingresos en publicidad, y ello parece haber estado enseñando a otros jugadores de los seleccionados que el mejor negocio no es apuntar el balón al arco, sino retenerlo en los pies para ser enfocado mas tiempo por las cámaras de televisión. El efecto de esta sutil lección es que la cuota de gol de los mundiales está bajando inexorablemente, y la disciplina táctica de algunos futbolísticas se ha relajado en aras de un jugoso contrato publicitario. La victoria del equipo para el que viste la camiseta ya no es la prioridad en la cancha, por ello el colapso de seleccionados como Brasil y Argentina que no alcanzaron a pasar la vara de los cuartos de final. Al seleccionado de la potencia carioca se le acuso de haber perdido su “identidad futbolística” y ello tiene una cierta lógica dentro del mundo capitalista que parece gobernarlo todo últimamente: las cifras que se mueven por seguir los pies tras el balón marcado con el mundial, son astronómicas y ¿Por qué no habría de participar también de ello los futbolistas? Por ello los jugadores de los seleccionado que antes aportaban la sangre y sudor para que la pasión propia del buen fútbol fluyera a borbotones de formas global —a semejanza de la industria petrolera que mueven la industria del planeta— se han vuelto furiosamente individualistas, sobre todo en la zona de los 18 metros donde se convierten la mayoría de los goles. Al punto de no pasar el balón a otro de su equipo que tenga mejores opciones de gol, solo por el hecho de buscar hechizar a la audiencia y así aumentar sus opciones para firmar un jugoso contrato publicitario ojalá con un gran anunciante, estilo Nike o Pepsi. Pesa demasiados en el campo el fenómeno “Cristiano Ronaldo”, el galáctico que le valió a su equipo el Real Madrid 94 millones de euros, quien recibió el año pasado 13 millones de euros por los contratos publicitarios firmados con: Nike, Banco Espíritu Santo, Coca-Cola, FIFA Street 2, Extra Joss, Fuji, Castrol, Pepe Jeans y Arman esta ultima de donde desbanco a David Beckham en la colección de ropa interior masculina para el verano 2009, a decir del diseñador y propietario Armany: "Cristiano es guapo, tiene un físico de atleta. Para mí, y por eso le he elegido, es la esencia de la juventud: es espontáneo, auténtico, excitante y por supuesto muy sexy”.4

Pero quien comando la lista de la estrella de fútbol mejor pagada es Messi, de la eliminada selección de argentina. Según la revista Frances football, el 10 de la selección Argentina recibió veinte millones de euros por contratos publicitarios en la temporada 2009.5 Para el 2010 se espera que el futbolista portugués tendrá ingresos por publicidad de 22 millones de euros, pues a la lista de firmas que utilizan su imagen se ha sumado la prestigiosa y elitista marca de automóviles Bugatti, para el cual el jugador grabo un comercial donde compite una carrera con uno de sus bólidos utilizando unas zapatillas doradas del color de sus contratos publicitarios. Desde su firma de contrato con el Real Madrid Ronaldo retuvo los derechos comerciales sobre su imagen por los cual todos los ingresos por publicidad le pertenecen solo a él y no tendrá que girar a su club el 50% de sus contratos como lo tuvieron que hacer jugadores de la talla de Beckham, Zidane o Ronaldo.

Ronaldo posee las tres llaves de oro con las cuales la industria publicitaria abre la mente de millones sedientos telespectadores: Es joven, dionisiaco y estrella de fútbol, el mejor ejemplo de esa combinación nos son los 75 mil aficionados que asistieron al estadio el día de su presentación en el Real Madrid, sino los casi tres millones de personas que han buscado en YouTube su ultimo comercia con la firma de tenis Nike.

Los jugadores empiezan a comprender a y encajar en el juego del cual la FIFA se considera ama y señora, un juego que no es el fútbol, sino el de grandes contratos publicitarios para su majestad la televisión y a copa por la que se lucha en mundial no es la venerable Jeules Rimet, el premio ahora está en los lentes de las innumerables cámaras de TV, que capta la imagen de lo que sucede en el campo de juego y luego editadas en los centros de producción y transmisión de TV.6 Todo ello controlado por la FIFA, que los vende a todos los canales de televisión del mundo. Donde las tomas no solo procuran seguir al jugador que impulse la pelota en el césped, sino lo más importante: permitirle a la teleaudiencia leer la publicidad en las pantallas que bordean el césped de donde emergen logos de Nike, Coca Cola, Fly Emirate o Mc Donald. Eso buscan los grandes ángulos de cámara que siguen a las jugadas, que incluyen una cámara de alta tecnología orbitando sobre el rectángulo de verde, donde lo más importante para FIFA, no es el partido que se juega o su resultado para dirimir quién besará la copa, sino la publicidad y los derechos de transmisión que se venden gracias a ello. Por ello sería bueno que la FIFA recomendara que en el futuro la estrella del Real Madrid no escupiera con gesto despectivo frente la cámara de televisión, como lo hizo al final del partido donde Portugal fue eliminado por España y si no fuera mucho pedir devolverle al fútbol su antiguo orgullo que parece eclipsar de tanto contratos, ganancias y audiencia.

Notas
2 La FIFA descalifica, prohíbe y cobra. Tomado de: http://www.dw- world.de/dw/0,,653,00.html.
3 Tomado de: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/guerra/mundial/publicitaria/ elpepisoc/20100624elpepisoc_1/Tes
4 El Pais. Cristiano Ronaldo, por qué fascina el héroe canalla. Tomado de: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Cristiano/Ronaldo/fascina/heroe/canalla/elpepisoc/ 20100129elpepisoc_1/Tes.
5 Ibid.
6 Por ello la sensación luego de ver tres o cuatro partidos de estar frente a un producto standarizado, con una producción televisiva homogénea y calculada todo el tiempo, y no sobra recordar que el tiempo en televisión es siempre oro.







28 de abril de 2010

PERIODISMO Y CORRUPCIÓN: Limites de una profesión ante la sonrisa de un corrupto.

"Es la hora para que los medios de comunicación informen sobre qué investigaciones penales, disciplinarias o de otro tipo continúan involucrando a los corruptos, aún a pesar de la gran sonrisa que ante el público aquellos presenten, buscando siempre sobrevivir de la falta de conocimiento de la opinión pública sobre su situación".


Por: Carlos Andrés Posada Giraldo
Investigador
Grupo de trabajo "Derecho Ciudadano a la Información"

No hay duda, muchos actos de corrupción han logrado conocerse solo por la labor de los medios de comunicación, pues ante la ausencia de controles efectivos y de los alcances del poder propio de los corruptos, las actuaciones ilícitas logran ocultarse mucha de las veces de la ciudadanía y las autoridades. En ocasiones incluso se ha afirmado que solo gracias a las investigaciones y reportajes periodísticos se han logrado detener esas actuaciones de deshonestidad en momentos determinantes del acontecer nacional, en la medida que se le mantiene en la agenda pública como tema con prioridad e interés ciudadano.

Sin embargo, la continuidad de los escándalos por corrupción y la posición de indiferencia adoptada por los colombianos sobre ellos, parecieran mostrarnos que en Colombia poco o nada este tema importa. El ejemplo es claro: las elecciones de senadores y representantes a la cámara, las cuales sin duda estuvieron marcadas por la polémica cuando se revisa quiénes bajo los mantos de la democracia pretendieron, y en algunos casos lograron, acceder a la rama legislativa. Solo algunos ejemplos para destacar: La alta votación en algunas regiones del país por parte del Partido de Integración Nacional (PIN), colectividad reconocida como una fuerza creada desde la cárcel La Picota por aquella clase política vinculada al paramilitarismo. Así mismo, en el liberalismo el caso conocido de Arleth Casado de López, esposa de Juan Manuel López Cabrales quien fue condenado por parapolítica. En el Partido Conservador, Samy Merheg, familiar de Habib Merheg. Y uno de los ejemplos de mayor trascendencia, el del exministro de agricultura Arias cuya votación en la consulta conservadora fue bastante alta aún cuando estuvo involucrado en graves escándalos, como el conocido “agro ingreso seguro”.

Al parecer, los corruptos han aprendido que en el acontecer nacional —entendido por este la opinión pública y el desenvolvimiento de los medios de comunicación—, siempre esta presente en todos los escándalos incluyendo los de corrupción, una tendencia en particular: ante la constatación de los hechos y el inicio del escándalo, la opinión pública y los medios toman realmente en consideración los acontecimientos y sus protagonistas al punto que los vuelven tema central de su agenda y por ende profundizando en ellos, incluso involucrando a terceros. Sin embargo, en tanto quienes se encuentran involucrados conserven una posición sobre su inocencia y honestidad, llegando incluso a la “ingenuidad”, se presenta con el tiempo una disminución en el interés por parte de la opinión pública y por lo tanto en los medios de comunicación respecto a los hechos investigados, permitiéndose con ello que se abra el espacio para escenarios oficiales que puedan corroborar la alegada inocencia y honestidad, y obtener algún tipo de pronunciamiento aunque sea simplemente institucional no así judicial, de forma que pueda justificarse su actuar y continuidad; se logra así ocultar el escándalo sin mayores repercusiones para sus protagonistas junto con cierto sesgo de apatía por parte de la opinión pública.

Con todo y pese a los hechos hasta aquí comentados, no quisiera concluir que la postura asumida por la mayoría de los colombianos ante la deshonestidad es el de la indiferencia y por ende la indolencia respecto al futuro de nuestro país, sino que en realidad se debe a un desconocimiento sobre la corrupción como acto u omisión, consecuencia de los límites existentes y propios de la labor periodística al informar a la opinión pública el actuar de los corruptos. La razón es sencilla: si en efecto, el motivo de lo que parece ser la poca importancia de los colombianos sobre lo deshonesto, es la indiferencia respecto de lo que sería nuestro futuro como nación, nada tendríamos por hacer, y escribir estas líneas carecería de todo sentido; de allí la fe en la segunda posibilidad.

No puede afirmarse que en toda práctica periodística se aborde con igual intensidad y de similar forma la corrupción; es precisamente este el primer límite existente. Ciertamente algunos periodistas podrán dar a conocer los hechos como una noticia propia de aquellas del diario vivir, de tal modo que puedan pasar en forma desapercibida, como corresponde al caso de los periodistas vinculados a medios con intereses relacionados con sujetos involucrados en situaciones de flagrante ilicitud. Otros por el contrario, determinaran la cobertura de los hechos según su impacto en el público, a fin de satisfacer lo que sería una gran audiencia. Finalmente, dentro de los medios ajenos a los grupos de poder o a la prensa politizada, es decir, aquellos reconocidos como independientes, pueden hallarse aquellos periodistas quienes ofrecerán una visión objetiva de los hechos ilícitos, abordando los eventos de forma completa al establecer los reales involucrados, relacionándolos con las acciones u omisiones que los involucra; visión que para ser alcanzada requiere por parte del periodista no una simple labor rutinaria de cobertura sino una tarea ardua de investigación.

Según lo anterior, frente a los escándalos de corrupción, especialmente aquellos donde sus protagonistas pertenecen a los grupos de poder político y económico, es dentro de la estructura misma de los medios de comunicación donde se origina el primer límite para la labor periodística: no todo periodista se encuentra posibilitado para asumir o cubrir este tipo de noticias; por el contrario, requiere encontrarse en una circunstancia que le permita una efectiva independencia de los intereses que podrían involucrar los acontecimientos que se irían a investigar. De otra parte, esta misma situación deja al descubierto que en realidad ante hechos que pueden considerarse de suma gravedad, no siempre puede considerarse confiable la información que sobre ella se produce toda vez que los medios no habrán de tratar de igual forma los hechos.

Lo cierto es que son estos últimos medios de comunicación y sus periodistas, los independientes, aquellos que aquí interesan, pues son ellos quienes ejercen una verdadera labor investigativa en materia de los escándalos de corrupción siendo susceptible la evaluación de su trabajo; en tanto que los demás escapan de todo comentario, por cuanto su labor no irá más allá de una simple ilustración superficial de unos acontecimientos con referencias a los aparentes protagonistas.

No obstante, aún cuando independientes, de ningún modo pueden considerarse ajenos al respeto o acatamiento de ciertos límites que el ejercicio mismo de la profesión les impone, como la imposibilidad natural y material de reemplazar a los fiscales y a los jueces, así como a cualquier otro órgano encargado de los hechos ilícitos. Razón por la cual las decisiones de los órganos que asumen el conocimiento de los escándalos por corrupción se traducen en la mayoría de las veces en límites mismos del alcance de la labor de los periodistas —sin importar que lleguen a estar o no permeadas por el actuar de los mismos corruptos—, pues establecidas las decisiones se convierten en pautas o discernimientos absolutos e incontrovertibles, es por eso que en muchas ocasiones las investigaciones periodísticas que continúan pese a las decisiones adoptadas, pueden ser tachadas o deslegitimadas cuando sus resultados son contrarios a aquellas. He aquí el segundo límite a los alcances de la labor periodística, la cual implica que en muchos casos la presentación del escándalo como noticia o las investigaciones periodísticas, sean concluidas antes de tiempo frente a pronunciamientos o decisiones oficiales, o que por lo menos tengan esa connotación ante la opinión pública; caso del exministro Arias en la polémica que originó el programa “agro ingreso seguro”, la cual dejó de presentarse como una noticia luego de que se presentara un pronunciamiento de orden político en el Congreso de la República, pero que no tomó en consideración las investigaciones de orden penal que habrían de continuar.

Finalmente, un tercer límite a los alcances de la labor periodística corresponde a la indeferencia de los mismos periodistas sobre los efectos que en la sociedad causa su actividad respecto a los hechos de corrupción. En este sentido la mayoría de las veces el periodista se limita a una mera denuncia cuando presenta los hechos como noticia, en otras, se remite a presentar una denuncia más completa en las ocasiones que adelanta una investigación periodística, en la cual, es natural que profundice en los acontecimientos y personajes; pero se deja de lado la relevancia que adquieren en la sociedad el cubrimiento de los hechos ilícitos, en la medida que se desconoce la necesidad de informar sobre el significado político y social que asume el escándalo de corrupción para la comunidad, como quiera que aún cuando no se presentan efectos inmediatos o siempre visibles en la sociedad, en todo caso sus efectos habrán de tocarnos a todos (tarde o temprano) y de allí la importancia de contrarrestarla.

En principio la información sobre el significado político y social de los hechos de corrupción bajo los lineamientos expuestos pudiera considerarse una labor ajena a lo periodístico, propia de un ejercicio académico que no puede llevarse a cabo en los medios de comunicación. Sin embargo, en la medida que la corrupción es una de las conductas de mayor perjuicio para las instituciones democráticas y es mediante su cubrimiento como noticia que se hace evidente como fenómeno social, está en el periodista delimitar su verdadera naturaleza a efectos de señalar ante la opinión pública que este no es un hecho aislado, y aún cuando pudiera parecer una situación que afecta en particular al Estado, finalmente nos perjudica a todos desde lo económico hasta en lo ético.

Los límites esbozados no solo restringen la actividad periodística, además, conllevan graves y relevantes efectos en lo que respecta a la corrupción. En efecto, en la medida que los medios de comunicación ofrecen una imagen sesgada de los hechos, o se remiten exclusivamente a la decisiones oficiales para considerar resuelto el ilícito o en el peor de los casos presenten los eventos sin la suficiente trascendencia social, quienes protagonicen los hechos de corrupción podrían llegar a ser considerados como personajes intocables, facultados para abusar y excederse en el ejercicio de cualquier poder, lo que llevará incluso a que en el futuro puedan llegar a cometer otros actos ilícitos aún más graves, considerando que sobre ellos no recaerá la presión de la opinión pública para forzar investigaciones judiciales o resultados inmediatos, por cuanto son, insistimos, apreciados como personajes intocables.

Frente a los límites de los alcances de la labor periodística ante los hechos de corrupción y los efectos que estos producen, se hace necesario para los periodistas replantear su manejo o cubrimiento. Más allá que una simple denuncia donde se habrá de informar actos u omisiones así como relacionar a sus protagonistas, se requiere además entender que se esta frente a toda una situación cuya naturaleza es compleja y por ello, resulta indispensable avanzar más allá que una mera descripción.

En la medida que se consideren los eventos de corrupción como una situación, el periodista se encuentra obligado a “situar” en perspectiva a la opinión pública y por consiguiente, debe indicar tanto lo que previamente se dejó de hacer que permitió avanzara la actuación del corrupto, así como señalar qué se tiene que hacer en adelante a efectos de solucionar la situación provocada y reconocida como corrupción.

De este modo se abre un espacio donde es posible para el público conocer el por qué ocurren estas situaciones, reconociendo qué falla o quienes fallan y qué se habrá de exigir en un futuro para que lo sucedido no se convierta en un hecho reiterado: y de igual forma, al conocer qué es lo que deberá hacerse hacia delante —o ya se esta haciendo— por parte de las entidades respectivas para resolver los delitos, la opinión pública podrá además de informarse en debida forma, comprender que frente a la ley los corruptos deben responder aún cuando los trámites sean lentos y dispendiosos.

Al asumir como situaciones los eventos de corrupción, en la práctica será posible que aquellas circunstancias donde sus protagonistas sean sujetos reconocidos o con algún tipo de poder, y en principio no haya sido posible una actuación eficaz por parte del Estado, se sitúe a la opinión pública respecto a lo acontecido de modo que puedan conocer que muchas investigaciones, caso de las penales, pueden continuar hasta cuando exista suficiente material probatorio para que tenga lugar las debidas acusaciones, de tal forma que lo ocurrido no implica una absolución o una muestra eficaz de inocencia, y por lo tanto no existe tal poder absoluto que pretenden predicar aquellos que siendo corruptos afirman su inocencia persistentemente.

Es entonces la hora para que los medios de comunicación informen sobre qué investigaciones penales, disciplinarias o de otro tipo continúan involucrando a los corruptos, aún a pesar de la gran sonrisa que ante el público aquellos presenten, buscando siempre sobrevivir de la falta de conocimiento de la opinión pública sobre su situación.



Fin del artículo ----------------------------------------------------------------------

Fotografía: Andrés Monroy Gómez

3 de enero de 2010

Opinión: Las batallas del periodismo son por la verdad *


* Escrito por el historiador Leonardo Agudelo V.,
 investigador del Grupo "Derecho Ciudadano a la Información"-





"La excelencia de las batallas periodísticas no se define en términos del daño infligido, sino en términos de las verdades conquistadas para la mayoría"

La prensa es una máquina de guerra y no hay que olvidar que las maquinas de guerra se construyen para librar batallas, pero sabiendo elegir con sumo cuidado —aunque esto pueda parecer paradójico hablando de guerra— el frente a combatir. Debemos elegir bien la clase de refriega y el teatro de operaciones, porque en la confrontación se da y se recibe. Y una vez la batalla se inicie, acostumbrarnos a trasegar bajo el fuego; estamos dispuestos a pensar que las balas vienen del bando enemigo, pero cada vez es más cierto y doloroso, que las balas pueden provenir del "fuego amigo".

¿Pero porque los periodistas deben estar dispuestos a una forma de vida semejante?

La excelencia de las batallas periodísticas no se define en términos del daño infligido, sino en términos de las verdades conquistadas para la mayoría.

¿Y cuál de ellas merecen ser ennoblecida por el periodismo?

La idea del bien común fue establecida en el siglo XVIIII, por los filósofos de la ilustración, retomando una larga tradición de leyes comunes. Había la idea de que la vida colectiva era buena y que una forma de preservar ese horizonte era teniendo buenas leyes, pero esas leyes tendían a caer en el olvido algunas y otras a ser distorsionados a maquinadas para empequeñecer su capacidad de proteger a la mayoría, era allí donde se ejercía con mayor vigor la capacidad de opinar, de hablar y finalmente del motín, máxima instancia de las mayorías. Sobre estos principios: el derecho al bien común y un derecho consustancial a este; el derecho a opinar, fue emergiendo el periodismo como un fruto maduro. Para convencer y expresar la mayor cantidad de puntos posibles en el pueblo con el fin de encontrar una noción de bien común y darle un norte a la vida colectiva, apareció la prensa como expresión material de esa opinión tan intensamente conquistada.

Las mejores batallas son por la verdad, —y nada mejor que una victoria en ese altar—, pero esas batallas no se pueden librar sin capacidad de dolor y un cierto sentido del honor y de heroísmo para reconquistar esa colina en peligro y plantar nuevamente en ella la bandera de la verdad. Como dice la declaración de Independencia de los Estados Unidos: Cualquier gobierno que se haga destructor de estas verdades fundamentales e inalienables —libertad, igualdad y derecho a la búsqueda de la felicidad— merecerá ser cambiado para constituir en su lugar otro capaz de guiarse por ellas.

El rumbo de la sociedad puede perder la luz de la verdad. Para evitar este riesgo están los periodistas como guardianes que tocan sus tambores de guerra cuando sientas que las colinas conquistadas en los últimos diez milenios de historia humana estén siendo amenazadas.


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29 de noviembre de 2009

Artículo de opinión: "La libertad amordazada"

Desde el Ecuador, Diego Alejandro Gallegos Rojas escribió el siguiente artículo de opinión, sobre la situación de la prensa frente a cuestionables actuaciones gubernamentales.  Su conclusión es categórica: "La libertad de expresión, de prensa, no sólo es asunto de los periodistas, de los comunicadores sociales, nos concierne a todos, de lo contrario, las consecuencias serían catastróficas porque nos llevarían después a que los ciudadanos no podríamos opinar, escribir, investigar, cuestionar, proponer abierta y libremente sobre los actos del régimen e incluso sobre nuestra propia existencia. Todos tendríamos la obligación moral de defender las libertades, de protegerlas de los miedos que carcomen al poder".

Grupo de trabajo: "Derecho Ciudadano a la Información".
Bogotá D.C. - Colombia


La libertad amordazada

Por Diego Alejandro Gallego Rojas

Las imperfecciones de la democracia se corrigen, se cauterizan con más y mejores libertades responsables. No es restringiendo las libertades, como equivocadamente pensamos que fortaleceríamos a nuestra embrionaria democracia. Es con la participación de la ciudadanía que genere debates democráticos, profundos, propositivos, convocando, de ser posible, a todas las instancias sociales para construir una libertad con responsabilidad, que es necesaria porque así es la vida misma. Esa libertad con responsabilidad nace conmigo y con los demás.

Sin embargo, esto no ha sucedido. Desde ciertos sectores de la mala prensa, se ha recurrido en algunas ocasiones a denigrar el buen nombre de las personas, el respeto a la vida privada, sin tener en cuenta el gravísimo daño moral que ha hecho a los afectados, lo que ha generado resistencia por parte de la ciudadanía. Frente a ello, existe también, la prensa seria, responsable, bien intencionada, que ha permitido y nos permite conocer las desviaciones del poder, que es bueno y justo reconocerlo.

La prensa no puede prostituirse ni ser incondicional ante nadie peor ante ningún régimen de turno, ni ceder a las tentaciones del poder para satisfacer los caprichos insaciables de cualquier gobierno. Tampoco puede ser fanática de su propio fanatismo, de su propia irreverencia. Los medios de comunicación deben tener la sabiduría suficiente para conocer y reconocer sus errores, sus vicios, sus imperfecciones; corregirlos, superarlos, consecuentemente, ser mejores, este es un llamado de atención para que se haga un mea culpa, de buena fe, porque la libertad de expresión también zozobra no sólo hacia la periferia, sino dentro de la propia mesa de redacción, imponiéndose a veces el poder de los dueños de los medios, que también mutilan el pensamiento, y que responderían a mezquinos intereses de una élite económica, intocable, endiosada que perdió su verdadero horizonte. No podemos ocultarlo, ha ocurrido así y esperemos que cambie. Mientras que, el poder político no debería ver a los medios de comunicación como sus verdugos, sus peores enemigos, más bien, debería tener la apertura necesaria, para garantizar el libre discernimiento, la autonomía de los ciudadanos y ciudadanas, y no ser el encargado de seleccionar lo que deberíamos leer, escribir, mirar e incluso hasta pensar, soñar, respirar...

Los medios de comunicación serían el termómetro perfecto para medir la capacidad de tolerar, de escuchar, de disentir, de dialogar, de respuesta, de prudencia, de humildad, de sabiduría, de consensos que tendría el poder frente a la opinión pública y entre los ciudadanos. Todo esto nos permitiría tener un ambiente de armonía, de reencuentro en la diversidad de las libertades con el pensamiento autocrítico-democrático.

La verdadera prensa, está ahí, para aplaudir, celebrar las acciones positivas de los gobernantes, y también para hacerle sombra al poder, con preguntas impertinentes, maliciosas, imprudentes. Si es así bienvenido sea. Los líderes auténticos no deberían extrañar aquello, es preferible conocer una crítica mordaz, que el halago mojigato, hipócrita, empalagoso, de ciertos asesores adulones, que obnubilarían a los gobernantes para alimentar sus egos, en consecuencia, ellos tampoco actuarían con plena libertad, porque estarían repletos de sus delirios mesiánicos, de grandeza.

La prensa no perdería su esencia de ser, aun cuando existan ideas escurridizas, deformadas, antipáticas, que incomodan a los regímenes. A veces son convenientes los abusos de opinión, a que existan excesos de opresión comandados desde el Estado. Entonces, la prensa debe gobernarse por valores éticos que no sean impuestos desde el poder, sino por ellos mismos, a través de principios honestos, coherentes, íntegros, transparentes, a fin de que sean el referente de credibilidad, de objetividad, de independencia, de imparcialidad, de un verdadero pluralismo democrático que reclama, exige la sociedad. Así entenderíamos que los medios de comunicación no sólo están para denunciar las torpezas y los desvaríos del poder, convirtiéndose en fiscalizadores de los actos de todos los gobiernos, sino que deben generar espacios de opinión, de reflexión, mirando con un rostro humano, de carne y hueso, sensible a la problemática de la gente empobrecida, descalza, constituyéndose así, en la conciencia y confianza social de todo el país.

Sin embargo, preocupa que la Asamblea Nacional a través de la Comisión respectiva, presentará el informe para el primer debate en el Pleno de la Ley Orgánica de Comunicación, sobre la libertad de expresión, lo que se pretendería es restringir, autocensurar, la divulgación del torrente de información que se genera en el país. Hacerlo desde el poder político es peligroso porque se estaría castrando a las libertades, resucitando los monstruos del fascismo, de las dictaduras que detestan, odian la libertad de opinión, de la prensa porque erróneamente considerarían que confabulan contra su obsesión de tener todo bajo control, lo que no es ético ni moral que se imponga una sola verdad, un solo pensamiento hegemónico, ideológico, que atenta contra la dignidad, los derechos humanos, consecuentemente, conspirarían contra nuestra inmadura democracia.

La libertad es un canto de resistencias, de utopías, de esperanzas... La libertad nos mira, nos confronta, nos abraza de frente y no de espaldas. Molesta que se tome el nombre del pueblo y con mensajes subliminales, aburridos, cansinos, pretenderían taladrarnos el cerebro, haciéndonos creer que tenemos los ciudadanos el poder, cuando no es verdad. Si en realidad lo tuviéramos, existiría una auténtica participación ciudadana, situación que todavía no la vemos. Preocupa que el gobierno se crea el dueño del poder, de la voluntad popular, porque justificaría sus actuaciones en la soberanía individual que no se agota sólo en el acto de votar. Por eso, desatinadamente, creen que así tienen la autoridad para desenredar la madeja democrática y lo único que consiguen es enredarnos más. Indigna también que se ufanen diciendo que lo hacen por amor al país, cuando sus acciones los deslegitiman. Si realmente lo aman, si son patriotas, aún están a tiempo de rectificar, eso demostraría la grandeza de sus espíritus generosos, de lo contrario, nos confirmarían con mucha tristeza que no aman a la patria ecuatoriana, que la aborrecerían desde el corazón, con las vísceras, con toda el alma.

La libertad de expresión, de prensa, no sólo es asunto de los periodistas, de los comunicadores sociales, nos concierne a todos, de lo contrario, las consecuencias serían catastróficas porque nos llevarían después a que los ciudadanos no podríamos opinar, escribir, investigar, cuestionar, proponer abierta y libremente sobre los actos del régimen e incluso sobre nuestra propia existencia. Todos tendríamos la obligación moral de defender las libertades, de protegerlas de los miedos que carcomen al poder. Para ello, debemos liberarnos de nuestros propios miedos, que nos estancan, que nos impiden ser libres. Tal vez, es esa la primera libertad a la que todos y todas debemos trabajar a conciencia, con responsabilidad, nuestra libertad interior. Sólo así daríamos un gran salto hacia el progreso humano, de lo contrario, parece que estaríamos paralizados. Eso le hace falta al gobierno, mirarse hacia dentro sin temor, como una especie de catarsis, de desahogo, de liberación, que también nos hace falta a todos. Es imperioso hacerlo, si deseamos un cambio positivo, optimista que trascienda hacia la liberación del poder que es también la sanación mental, espiritual de nuestra sociedad ecuatoriana, latinoamericana. Mientras aquello ocurra, defendamos a la libertad: libre, sin cadenas, sin censuras, ni mordazas.

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* Artículo publicado con expresa autorización de su autor.



23 de octubre de 2009

Negación a la libertad de opinión en Colombia

A propósito del descuido a nuestras libertades:

¿y los derechos de los columnistas de opinión?



Por: Andrés Monroy Gómez




No sólo con disparos y bombas se atenta contra la libertad de información. Silenciar a columnistas de opinión o estigmatizar a periodistas críticos es otra forma de atentar contra la idea de una sociedad libre, bien informada y con verdaderas posibilidades de creer y construir en torno a la democracia.



La libertad de expresión es considerado como uno de los derechos pilares de las sociedades democráticas. En un sentido genérico, este derecho abarca un amplio espectro de posibilidades para que los ciudadanos la ejerzan, como las expresiones artísticas y religiosas y las diferentes formas de comunicación.




Desmoronando Columnas…. de opinión


De acuerdo al sistema económico imperante, la información es la materia prima con la que las empresas mediáticas consiguen satisfacer sus fines económicos y aumentar su capital. Pero este interés económico parece que, para algunos, desvirtúa un postulado esencial de nuestro ordenamiento jurídico: “el interés general prima sobre el particular”.

Javier Darío Restrepo, Pascual Gaviria, Sonia Gómez y Claudia López son cuatro columnistas que pagaron el precio de su independencia. En el último caso, la columnista Claudia López fue despedida del diario "El Tiempo", por manifestar su desacuerdo en la forma en que este periódico abordó un sonado caso de corrupción por parte de funcionarios gubernamentales, y el eventual favorecimiento a la campaña política de un miembro de la familia de los propietarios de esta empresa mediática.

Surge el debate sobe la libertad que tienen los dueños de las empresas mediáticas de determinar a quiénes contratan y despiden. Esa potestad es incuestionable en otras actividades. Pero no es evidente la posibilidad de aplicar esta fría autonomía privada, sacrificando intereses generales y libertades aún superiores, en el caso de las empresas mediáticas. Éstas comercian con un bien público: la información.

Despedir a columnistas de opinión por no compartir las posturas editoriales del medio de comunicación para el que trabajan es la negación más brusca al pluralismo informativo.

La Corte Constitucional en la sentencia C-010 de 2000 afirmó que la libertad de expresión pretende proteger “no sólo la divulgación de informaciones u opiniones consideradas inofensivas o indiferentes por el Estado y por la mayoría de la población, sino también la difusión de ideas o datos que no son acogidos favorablemente por las mayorías sociales, que pueden juzgarlas inquietantes o peligrosas. El pluralismo, la tolerancia y el espíritu de apertura, sin los cuáles no existe verdaderamente un sociedad democrática, exigen que esas opiniones e informaciones disidentes sean también protegidas”.


En la sentencia T-706 de 1996, la Corte Constitucional señaló que “El derecho fundamental a la libertad de expresión implica, también, la protección del derecho a disentir y, por ende, la libertad de difundir todas aquellas opiniones que no se avengan con la ideología mayoritaria”.

De hecho, la libertad de expresión merece una protección especial también en el ámbito laboral. El deber de obediencia del trabajador no impide que exprese sus opiniones con firmeza y que formule críticas a las conductas del empleador o sus representantes. Así lo señaló la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia en la sentencia 30911 del 3 de marzo de 2009 protegiendo los derechos laborales de una persona despedida de su empleo por expresar respetuosamente su inconformidad por las órdenes de sus superiores
[1].

Alternativa: que las empresas mediáticas muestren su rostro de aparatos propagandísticos

“Las mentiras oficiales que el periódico difunde como verdades bíblicas no arruinan el negocio, lo hacen posible”
[2].

Crear un aparato propagandístico es tan legal como obvio en una sociedad inmersa en contiendas políticas. Es un camino válido para hacer eco de sus posiciones en medio de la ciudadanía. Lo que no es honesto, es disfrazar los aparatos propagandísticos de intereses políticos o económicos con el discurso del respeto y la defensa de la libertad de expresión.

Para ello hay una alternativa: que los periódicos que obedecen a la descripción anterior se muestren claramente como defensores y propagadores de determinada postura ideológica. De esta manera los ciudadanos no sufriremos la decepción de ver columnistas independientes despedidos de aquellos medios que dicen defender la libertad de expresión.

Como consecuencia lógica de esta “salida del closet”, debería replantearse la permanencia de estas empresas mediáticas en organizaciones que estatutariamente tienen como objeto “a) Velar por la preservación y vigencia de los principios democráticos y defenderlos como fundamento que son de la libertad de prensa”
[3].

Por otra parte, se hace urgente una acción de la Sociedad Interamericana de Prensa – SIP –, como organización dedicada a defender la libertad de información y de prensa, para que oriente a sus afiliados para que como mínimo, brinden las garantías que exigen a los diferentes gobiernos, que día tras día también arrecian su política de intolerancia frente a las opiniones críticas.

P.S.




El veto impuesto por el alcalde de Manizales, Juan Manuel Llano, contra el grupo musical Calle 13, muestra el desafortunado desconocimiento de los mandatarios locales sobre los estándares internacionales de protección a la libertad de expresión. La Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos señala:
“5. La censura previa, interferencia o presión directa o indirecta sobre cualquier expresión, opinión o información difundida a través de cualquier medio de comunicación oral, escrito, artístico, visual o electrónico, debe estar prohibida por la ley…”.



Por otra parte, en el caso Olmedo Bustos Vs Chile, conocido como “La última tentación de Cristo”, iniciado por la prohibición de que esa película se exhibiera en Chile, la Corte Interamericana de Derechos Humanos señaló que la Convención Americana no permite la censura previa, salvo cuando se trate de espectáculos públicos y exclusivamente “para la protección moral de niños y adolescentes".



NOTAS

[1] Libertad de Expresión en el ámbito laboral. En http://fipcolombia.com/noticiaAmpliar.php?noticia=3337

[2] Linares, Juan. “El Tiempo: el fin justifica los medios”. En http://www.semana.com/wf_InfoBlog.aspx?IdBlg=26&IdEnt=2173

[3] Estatutos de la Asociación de Diarios Colombianos – Andiarios. Artículo 6, literal “a”.
Fotografía tomadas de:

http://www.cambio.com.co/paiscambio/10preguntascambio/765/IMAGEN/IMAGEN-3977268-2.jpg




FIN DEL ARTÍCULO ------------------------------------------------


25 de julio de 2009

VOCES DE LAS VÍCTIMAS Y RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA EN COLOMBIA

Texto y fotografías: Andrés Monroy Gómez

En la semana en que se cumplen cuatro años de la promulgación de la Ley 975, conocida como ley de “Justicia y Paz”, en Bogotá se hizo el lanzamiento de cuatro publicaciones directamente relacionadas con las víctimas del conflicto colombiano. Las tres publicaciones fueron presentadas en el Museo Nacional de Colombia. Puede interpretarse esta coincidencia como el llamado a no descuidar nuestro pasado, a intervenir activamente en nuestro presente para que no nos sigan robando el futuro.

Esta alentadora iniciativa de diferentes organizaciones en su persistencia por la construcción de la memoria de nuestra historia, es la respuesta al desafío de algunos sectores gubernamentales, que pretenden silenciar a las víctimas deslegitimando a las organizaciones que hacen eco a sus denuncias.



“La perseverancia del testimonio”: la lucha de los defensores de derechos humanos.

El 22 de julio fue presentada la edición en español del Informe Anual 2009 del Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos, del que hacen parte la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) y la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH). Este documento contiene relatos de defensores de todo el mundo y muestra el incremento de las prácticas represoras en su contra, además del surgimiento de nuevas leyes restrictivas de derechos.

Eric Sottas, Secretario General de la Organización Mundial Contra la Tortura llamó la atención sobre la persistencia de los ataques contra defensores de derechos humanos: estigmatización, hostigamientos, obligaciones legales de registro ante entidades públicas, criminalización de abogados, y una de las más recientes, los bloqueos a la cooperación financiera internacional.

Sottas señaló que la reivindicación de los derechos no se limita a los conocidos como derechos civiles y políticos. En el contexto de la crisis económica mundial, la lucha por los derechos económicos, sociales y culturales es un objetivo que cada día adquiere mayor relevancia.

La edición en francés y en inglés de este informe fue publicada el 19 de junio en Ginebra (Suiza). Presentar la edición en español en Colombia es el reconocimiento a la difícil situación de los defensores de derechos humanos en este país, afirmó Jael Quiroga, directora de la Corporación Reiniciar. Según Quiroga, la labor de denuncia de los defensores de derechos humanos es tan eficaz que “obligó a los gobiernos de turno a crear estrategias de persecución”.
Referencia:
La perseverancia del testimonio. Informe anual 2009.
Observatorio para la protección de los derechos humanos. Organización Mundial contra la Tortura (OMCT) y Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH). 587 páginas.

Este informe está disponible en inglés y francés en las páginas Internet de la FIDH y de la OMCT en los siguientes enlaces:
http://www.fidh.org/L-Obstination-du-temoignage-rapport-2009-defenseurs-droits-humains
http://www.fidh.org/Steadfast-in-protest-human-rights-defenders-annual-report-2009
y
http://www.omct.org/pdf/Observatory/2009/obs_annual_report_2009_fr.pdfhttp://www.omct.org/pdf/Observatory/2009/obs_annual_report_2009_eng.pdf





¿Justicia desigual? Derechos de las víctimas con enfoque de género

El 23 de julio se presentó el libro “¿Justicia desigual? Género y derechos de las víctimas en Colombia”, publicación del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer – UNIFEM.

Este libro busca responder a la necesidad de un análisis de la situación de las víctimas de la violencia en Colombia, pero desde una perspectiva de género. Mucho se habla sobre causas y soluciones, pero no se ha prestado suficiente atención a la situación de las mujeres que directa o indirectamente fueron y son afectadas con la confrontación armada.

Según Julissa Mantilla, coautora de este libro, el 80% de las víctimas denunciantes en el marco de la Ley de Justicia y Paz son mujeres. Pero no siempre denuncian lo que ellas sufren personalmente sino lo sufrido por sus hijos, esposos y compañeros. Este libro, en el que participó Rodrigo Uprimny, se muestra como un diálogo creativo entre el derecho internacional y la jurisprudencia nacional.


Referencia
¿Justicia desigual? Género y derechos de las víctimas en Colombia.
Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer – UNIFEM
Coordinación general: Margarita Bueso.
Bogotá, Junio de 2009. 315 páginas.




“No éramos delincuentes, éramos luchadores por un país” – Adelita

La Corporación para la Defensa de los Derechos Humanos Reiniciar, presentó el 24 de julio el libro “Relatos de Mujeres – De viva voz – Memorias del genocidio de la Unión Patriótica”.

También se hizo el lanzamiento del documental “¿Y por qué callar? Testimonios sobre cuatro masacres perpetradas contra miembros de la Unión Patriótica en diferentes regiones de Colombia”, dirigido por Yezid Campos con la participación de Beatriz Monzón.

El libro y el documental contaron con el auspicio de Inetrmon Oxfam y la Unión Europea.

Estas producciones constituyen un homenaje a las mujeres sobrevivientes de los asesinatos cometidos contra miembros de la Unión Patriótica y el Partido Comunista Colombiano. En la presentación del libro se reflexionó acerca del concepto de “Genocidio Político”, adoptado por la legislación penal interna colombiana desde su última reforma general, pero de difícil argumentación en el ordenamiento jurídico internacional.

Rosmery Londoño, una de las protagonistas de “Relatos de mujeres” señaló que esta es “una historia que no es contada por nuestros enemigos. Muchas veces se contó la versión de personas que no conocen nuestra realidad. Es grato para nosotras saber que muchos colombianos y nuestros hijos van a conocer nuestra historia”.

Información adicional sobre el caso de la Unión Patriótica y su presentación ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos:

http://www.oas.org/Photos/2008/10Oct/52/index.htm

http://www.oas.org/OASpage/videosondemand/show/video.asp?nCode=08-0344&nCodeDet=3

http://www.desaparecidos.org/colombia/fmcepeda/genocidio-up/cepeda.html
Referencia
- “Relatos de mujeres – De viva voz – Memorias del genocidio de la Unión Patriótica”.
Corporación para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos – Reiniciar
Bogotá, julio de 2009. 228 páginas

- Documental ““¿Y por qué callar? Testimonios sobre cuatro masacres perpetradas contra miembros de la Unión Patriótica en diferentes regiones de Colombia”.
Director: Yezid Campos. Producción: Beatriz Monzón.
Corporación para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos – Reiniciar
2009.


P.S.
En la editorial del 24 de julio de 2009, el periódico El Espectador presenta un balance de los primeros cuatro años de la ley de “Justicia y Paz”.

“Según cifras de la Fundación Ideas para la Paz, un total de 230.516 víctimas se han registrado ante la Fiscalía en el proceso que se inició en 2005. A 1.867 asciende el número de versiones libres practicadas por quienes han adherido a los beneficios que contempla la ley. Se han confesado 6.549 homicidios y 13.125 víctimas fueron relacionadas. El número de cuerpos entregados es de 571 y ya son 2.439 cadáveres los que han sido encontrados después de que se exhumaran 1.197 fosas. Las confesiones permitieron que se les iniciara investigación a 209 políticos, 140 miembros de la Fuerza Pública, 40 servidores públicos y 3.983 particulares”.
Fin del artículo---


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7 de mayo de 2009

Si usted denuncia, tendrá que defenderse. Cruda realidad colombiana.

Por Andrés Monroy Gómez

El periódico El Espectador, tituló este siete de mayo "Fiscalía investiga más de mil casos de homicidios que involucran a militares".


Según este reportaje, "El reciente reporte de la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nacion, señala que hasta abril de 2009 había recibido 1.009 casos de homicidios presuntamente cometidos por miembros de la Fuerza Pública.

Aunque las autoridades aún manejan la presunción de inocencia de estas personas, lo cierto es que estos hechos dejaron 1.666 víctimas, de los cuales 1.507 son hombres; 108 mujeres y 51 menores de edad.

En junio de 2008, a esta Unidad habían llegado cerca de 555 casos, pero en menos de 10 meses la cifra se disparó hasta completar más de mil procesos. Es decir, incrementó en un 82%.
Según el documento, los casos radicados en esta dependencia empiezan a tomar fuerza desde el año 2001, cuando la cifra se elevó de 3 casos a 10.

En 2003 ya los procesos en curso ascienden a 37, el siguiente año a 89 y llegan a la máxima cifra en 2007, año en el que hay reportados 390 homicidios en los que están presuntamente vinculados agentes del Estado".

Lo sorprendente es que la preocupación del gobierno colombiano no está totalmente centrada en erradicar la oscura práctica de las desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales, mal llamadas "falsos positivios".

La preocupación gubernamental es crear un grupo de defensa judicial para enfrentar estos procesos, para que las tropas no se "desmotiven".

"Presidente pide un sistema de defensa judicial para la Fuerza Pública" http://www.wradio.com.co/nota.aspx?id=807614.

Entonces, denunciar equivale a ser investigado, denunciar es desmotivar.
¡Cruda realidad colombiana!






Imágenes tomadas de:
http://www.terra.com.co/addon/img/actualidad/19d6428jovenes_270p.jpg
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjajyrLlmSowp2RMUGn8S-HUvcZK09rPbDcnJrHAkkWIRNxHVJbbFrshSV2NsIcHS2KPa6MKcAaI1JDq0G458KyOGCH4_00tjs5TGZ7nSFlmeTdTiv5iC0sKSAL-tncAgzJD7utkTe79Zp3/s1600-h/falsos+positivos.jpg



Mayo 13 de 2009.
Reproducimos este artículo de opinión publicado en El Espectador:
Tomado de: http://www.elespectador.com/columna140548-solidaridades-e-indiferencias-presidenciales
Opinión 12 Mayo 2009 - 8:33 pm
Solidaridades e indiferencias presidenciales
Por: Cecilia Orozco Tascón

DE LOS FALSOS POSITIVOS PASAMOS, sin mayor transición, a las falsas denuncias. Las víctimas del primer caso son civiles invisibles, no tienen notoriedad social y carecen de recursos políticos y económicos.
Entre las víctimas del segundo caso, cuando las hay, se esconden los victimarios de los invisibles, pero el Estado se movilizará a su favor, indiscriminadamente y con el peso de su enorme poder. Afirmó el presidente Uribe en la Escuela Superior de Guerra, ante un auditorio castrense, que “un cúmulo de abogados pagados por organizaciones internacionales” presentan acusaciones falsas contra los uniformados “con odio (y) por sesgos ideológicos”. Después anunció la implantación urgente de “todos los procesos de apoyo en la defensa judicial de los integrantes de las Fuerzas Armadas”, es decir, un sistema de recursos jurídicos exclusivo para soldados y policías. Horas más tarde, e l Mandatario aseguró que para las tropas es muy “desmotivante” que el Estado no las defienda. En algo tiene razón irrefutable: “La contratación de abogados… (con dinero propio) se constituye en una tragedia”. ¡Si lo sabremos el resto de los colombianos!

Para justificar tamaña declaración, imprudentísima pues apenas se empiezan a conocer en los tribunales las ejecuciones extrajudiciales, el Presidente mencionó una cifra como sustento de sus intenciones: “85 casos de acusaciones de violación de derechos humanos han sido devueltos por la justicia ordinaria a la justicia penal militar porque no encontró méritos”. Es probable que al jefe de Estado se le hayan extraviado otras estadísticas, por ejemplo, las de la Fiscalía General, las cuales, hasta donde entiendo, son oficiales:

- A 15 de marzo de 2009, la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía tenía en investigación 938 casos de homicidios cometidos presuntamente por miembros de la Fuerza Pública, que produjeron 1.512 víctimas.
- De los 938 casos, 4 denuncias corresponden al año 2000; 3, al 2001; 10, al 2002, primer año del gobierno actual; 36, al 2003; 84, al 2004; 112, al 2005; 197, al 2006; 370, al 2007, y 92, al 2008, cuando se descubrió la monstruosidad que estaba sucediendo.
Como se ve, las denuncias se dispararon de 2002 hacia adelante. ¿Por qué se dio esa progresión geométrica? Se me antojan dos respuestas:
1.- Hay una conspiración nacional e internacional contra Álvaro Uribe y las Fuerzas Armadas, en la que participa hasta la Alta Comisionada de Naciones Unidas (que advirtió en su momento sobre las ejecuciones);
2.- Las “propias” tropas se despacharon, bien porque se sintieron respaldadas por el poder civil, bien porque fueron superpresionadas a producir resultados o “positivos”, bien porque la directiva presidencial 029 de 2005, que contempla el pago de recompensas por muertos en combate, primó sobre su código de honor.
Lo cierto es que hay 1.512 asesinados y todavía no sabemos quiénes los mataron. En este contexto, que la justicia ordinaria haya devuelto 85 casos a la penal militar es una explicación casi cínica, que no justifica la creación de un sistema judicial de defensa de los uniformados antes de abrir uno de asistencia, igual o superior, para las paupérrimas madres de las víctimas. Y no porque no puedan existir perseguidos e inocentes entre los militares. Sino porque el Presidente no debería poner al Estado del lado de la parte acusada, mientras es tan indiferente con la suerte de la parte victimada.
Cecilia Orozco Tascón


Fin del artículo--------------




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14 de abril de 2009

COLOMBIA: IMPUNIDAD TOTAL




Por: CÉSAR A. LUQUE F*.
08/04/09

El informe de la Unión Europea dice que el 97% de los delitos cometidos en Colombia quedan en la absoluta impunidad

Acaba de aparecer un informe de la Unión Europea sobre el estado de la justicia penal colombiana, documento en el que se evidencia que la impunidad hoy asciende al 97%, nivel que antes de entrar en vigencia el sistema penal, mal llamado, acusatorio, era uno igual de vergonzoso, pero inferior, del 95%, lo que demuestra el fracaso total del sistema penal colombiano, sin que aquellos que la dirigen siquiera se sonrojen, como el fiscal de “bolsillo” del Ejecutivo, Mario Iguarán Arana que termina este año su periodo, abriéndose la posibilidad de que sea elegido uno peor a él; el Ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, hermano del detenido Director de Fiscalías de Medellín por sus nexos con la banda paramilitar-narcotraficante de “Don Mario”, Guillermo León Valencia Cossio y el Consejo Superior de la Judicatura, lleno de magistrados de escasa altura jurídica, pero de altas calidades de manzanillos y politiqueros, tipo Ovidio Claros, Alfredo Escobar, Angelino Lizcano, etc.

El 1º de enero de 2005 entró en vigencia un sistema penal denominado por sus promotores, acusatorio, modelo impuesto por el gobierno de los EE.UU. para permitir que el país se pudiera sentar a la “mesa de negociación” del TLC, ya aprobado por el Congreso colombiano, pendiente para entrar en vigencia para acabar la economía nacional de la aprobación del Congreso del país del norte. Ese modelo de justicia que se adoptó, que se caracteriza por adelantar los procesos en forma oral, ante jueces vestidos de toga, donde la defensa debe costearse los elementos probatorios para salir adelante, y que la Fiscalía debe presentar ante un Juez las pruebas en busca de condenas, sin contar con verdaderos fiscales investigadores, ni investigadores, modelo complementado por la presencia de la Defensoría del Pueblo, que a través de la Defensoría Pública, hoy un foco de clientelismo político, debe suministrar defensor a quienes no tienen como pagar uno, hoy es un fiasco.

La promesa al reformar la Constitución Política para que se pudiera implementar este modelo penal fue la eliminación de la impunidad, pero los resultados contradicen lo que sostenía el entonces Fiscal General, Luis Camilo Osorio Isaza, padrino de bautismo del entonces presidente, Andrés Pastrana Arango, junto al otro padrino del mandatario, el Ministro de Justicia y el Derecho, Romulo González. El fiscal Iguarán después de haber sido viceministro del Interior y Justicia de Fernando Londoño Hoyos le correspondió ponerlo en práctica, tarea que fue incapaz de cumplir. Hoy el sistema únicamente sirve para llevar a la cárcel a ladrones detenidos en flagrancia (cometiendo el delito), quienes además no poseen por lo general con que costearse un defensor, quedando su defensa en manos de un defensor público, que en la mayoría de las veces le aconsejan acogerse a cargos, antes sentencia anticipada, donde no existe mayor actividad judicial, mientras que aquellos delitos que deben ser investigados por la Policía Judicial de mentiras que tenemos, quedan en la absoluta impunidad, ya que sin investigadores ni fiscales preparados, escasas veces pueden llevar al autor o participe de un delito ante un Juez para ser procesado y cuando lo hacen, sin el manejo adecuado de las pruebas, los jueces se ven en la imperiosa necesidad de desechar las acusaciones.

Una de las causas de que muchos fiscales no puedan sostener una acusación ante un Juez es su incapacidad profesional, la que quedó evidenciada en los resultados del concurso que se adelantó para proveer más de 18.000 cargos en la Fiscalía, ya que ese número de funcionarios estaban en interinidad, donde más del 70% de los fiscales perdió el examen de conocimientos, garantizando su salida de la institución, camino que fue evitado por una modificación que hizo el Congreso el año pasado a la Constitución Política por Acto Legislativo (reforma a la constitución), que por obra y gracia de esa norma, incorporó a la carrera judicial a esos fiscales faltos de conocimiento jurídico, lo que garantiza la mediocridad de esa institución, con el aplauso de los altos dignatarios de la justicia y el gobierno nacional.

En definitiva el 3% donde no hay impunidad se da en aquellos delitos en que sus autores son detenidos en flagrancia, que en su inmensa mayoría recae en personas de escasos recursos económicos. En los demás procesos campea la impunidad, impunidad en donde no entran los casos de los congresistas detenidos y condenados, donde el actor principal, por tener fuero, ha sido la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, ya que si hubiera sido por la Fiscalía General no habría ninguno en la cárcel. No es sino ver el caso de Mario Uribe, el primo del presidente.

Los resultados del estudio aparecidos el pasado domingo en El Tiempo, son los siguientes, entre el 1º de enero de 2005 y mayo de 2008:

Casos conocidos por el sistema judicial: 1´408.101
Casos sin trámite: 612.671
Casos en trámite: 252.261
Casos terminados por las partes: 267.170
Casos terminados anticipadamente: 231.605
Sentencias condenatorias: 51.059
Sentencias absolutorias: 1.291
Casos traslados por competencia: 7.740

Nota destacada: Que el Alcalde de Bogotá haya prohibido que en los hospitales distritales se contraten Cooperativas de Trabajo Asociado, forma de esclavitud moderna.

Nota critica: La ciudadanía bogotana debería movilizarse contra la decisión del Alcalde de vender o privatizar, bajo el camuflaje de la búsqueda de un “socio estratégico” a la Empresa de Teléfonos de Bogotá (ETB), patrimonio de los bogotanos, contrariando su promesa electoral de no venderla.
FIN -----------------
* Cesar Luque es abogado penalista y autor de varios artículos sobre actualidad judicial y democracia en Colombia.
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